Ezker Anitza-IU denuncia que el traslado forzoso de una vecina de Amorebieta-Etxano, con síndrome de Down, a un centro para mayores responde unicamente a «criterios económicos»

Los grupos políticos municipales Ezker Anitza-IU y EH Bildu en el Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano han comparecido conjuntamente para denunciar la situación de desamparo que sufren Marilú, una vecina de Amorebieta con síndrome de Down, y su familia. La decisión de trasladarla de su centro habitual –al que considera su segunda casa– basándose únicamente en criterios administrativos ha encendido las alarmas sobre el modelo de cuidados del territorio.
Los dos grupos denuncian con dureza la inacción de la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento y de la diputada foral de Acción Social, Amaia Antxustegi. La responsable Foral además, no ha mostrado el más mínimo interés por conocer el caso de cerca, escuchar a la familia ni evaluar la situación sobre el terreno, ignorando las necesidades afectivas y vitales de la usuaria:
Ante esta situación, las formaciones políticas ponen el foco en las deficiencias normativas y estructurales que deja al descubierto este caso:Discriminación por edad: Al basarse estrictamente en los límites cronológicos impuestos por la Orden Foral, la administración ignora las necesidades reales e individuales de la persona. Esto convierte el traslado en una clara discriminación por motivos de edad, priorizando la burocracia frente a la salud y el bienestar.
Falta de personal especializado y saturación: Los centros de mayores no cuentan con personal específicamente formado para atender los perfiles de discapacidad intelectual y del desarrollo que requieren estos usuarios. Esta decisión saturará de forma innecesaria los recursos existentes y sobrecargará a un personal trabajador que ya asume una gran presión.
Un retroceso motivado por criterios económicos: Los grupos firmantes consideran que este movimiento es un enorme paso atrás en los derechos sociales y sospechan que responde a una motivación meramente económica por parte de las instituciones, recortando en la calidad de la atención a los más vulnerables.
Un problema creciente de futuro: Gracias a la mejora en los cuidados y a los recursos específicos, la esperanza de vida de las personas con discapacidad ha aumentado notablemente. Si la normativa no se adapta a esta realidad y sigue expulsando a los usuarios de sus centros de referencia al cumplir cierta edad, el número de familias afectadas se multiplicará a corto plazo.
«No se puede tratar a las personas como mercancía que se traslada de un centro a otro cuando cumplen años. Marilú corre el riesgo de perder su entorno, sus rutinas y sus vínculos emocionales por una decisión insensible. Exigimos que la Diputación y el Ayuntamiento abandonen los despachos, escuchen a la familia y paralicen este traslado forzoso», declaran los portavoces de la oposición.
Los dos grupos políticos exigen una rectificación inmediata a Amaia Antxustegi y al Área de Bienestar Social de Amorebieta-Etxano para que garanticen a Marilú los recursos específicos adecuados en su entorno habitual y se abra un debate urgente para modificar una normativa foral que consideran obsoleta e injusta.



