Isabel Salud califica de ‘impresentable’ el acuerdo del Gobierno vasco con los obispos para incluir el testamento vital en el historial médico porque supone “una clara intromisión de la Iglesia en el desarrollo de una Ley ya aprobada por el Gobierno”

La coordinadora general de Ezker Anitza-IU ha emplazado al Gobierno vasco a que rectifique y actúe como único interlocutor del derecho a elegir libremente una muerte digna conquistado tras más de 40 años de duro trabajo entre las instituciones y la sociedad civil

 

Bilbao, 6 de agosto 2021

La coordinadora general de Ezker Anitza-IU, Isabel Salud, ha criticado duramente el acuerdo de la Consejería de Salud del Gobierno vasco con los obispos para incluir el testamento vital en el historial médico porque supone “una clara intromisión de la Iglesia en el desarrollo de una Ley ya aprobada por el Gobierno”. Así, ha remarcado que “el testamento vital y la libre elección a una muerte digna son derechos ya regulados que no necesitan de la tutela de ninguna creencia o religión”.

En base a este acuerdo la Diócesis de San Sebastián ya ha iniciado en sus parroquias una campaña de recogida de solicitudes de testamento vital poniendo a disposición de los feligreses y las feligresas los formularios necesarios y varias personas voluntarias para ayudarles a cumplimentarlos y entregarlos. A juicio de Isabel Salud “se está intentando condicionar la voluntad de las personas. La iglesia no puede ser un interlocutor del Gobierno vasco para entregar y recoger testamentos vitales” y se pregunta “dónde queda la separación de poderes de un estado aconfesional y democrático como el nuestro”.

Salud ha emplazado al Gobierno vasco a que rectifique y actúe como único interlocutor “del derecho a escoger libremente una muerte digna que tenemos la ciuadanía”. Además, sus representantes en el Parlamento vasco han registrado dos preguntas para conocer con mayor exactitud los términos de este acuerdo.

La coordinadora general de Ezker Anitza-IU recuerda que Izquierda Unida ha trabajado duramente durante años en el Congreso los Diputados y las Diputadas con la sociedad civil y los movimientos sociales para lograr la aprobación de la Ley de la Eutanasia que “nos sitúa a la vanguardia de los países que han profundizado en las libertades y derechos sociales, como para que ahora el Gobierno vasco permita que la Iglesia imponga sus creencias y ataque un derecho cuya conquista ha costado más de 40 años”.