INFORME POLÍTICO A LA COORDINADORA DE EZKER ANITZA-IU 11 de junio de 2021

1.- CONTEXTO FEDERAL
La Coordinadora Federal de Izquierda Unida reunida el pasadlo 9 de mayo, analizó los resultados electorales de las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid y se reafirmó en la necesidad de fortalecer el espacio de Unidas Podemos mediante la profundización democrática, el arraigo territorial y la apertura social para transformarlo en un instrumento más útil para la mayoría social. Ante poderes tan arraigados, necesitamos optimizar los recursos y las energías de la militancia y de las organizaciones en su conjunto. Para ello, necesitamos poner en marcha las mesas territoriales, que son una oportunidad para reforzar el trabajo conjunto y empezar a encarar los objetivos políticos de cada territorio. Para que este trabajo se realice en las mejores condiciones posibles, realizaremos un mapeo por provincias y municipios. Más allá de los retos propios de las particularidades territoriales, desde Izquierda Unida asumimos, cuando quedan dos años para su celebración, el reto de las elecciones municipales de 2023 como uno de los grandes objetivos estratégicos de este mandato.
No serán unas elecciones más, pues se enmarcan en un contexto en el que ‘el territorio’ juega un papel cada vez más importante. La crisis de la globalización, la pandemia y la ruptura de la organización territorial del Estado han provocado un repliegue territorial sin el cual no podría entenderse el debate político en España hoy y, aún más importante, menos se podrá entender dentro de unos años. Insertarnos en el territorio atajando sus particularidades, pero sin renunciar a una visión federal. Ese es nuestro gran reto de país que definimos como la necesidad de articular alianzas entre la España plurinacional y la España abandonada y rural. Para ello, la clave en un país con más de 8.000 pueblos, la gran mayoría pequeños, siempre será el municipalismo. La descentralización del poder en clave federal y municipalista nos exige arraigo territorial.
.
2
2.- EUSKADI
En los últimos meses y al albur de los distintos conflictos en el ámbito internacional se han producido movilizaciones protagonizadas por las diásporas colombianas, palestinas y saharauis, acompañadas por llamamientos unitarios por parte de todos los sindicatos vascos y las fuerzas políticas de izquierdas. Una dinámica que señala las causas estructurales del modelo económico vigente y del imperialismo. La movilización masiva de las personas migrantes nos muestra una debilidad de nuestra organización y es la escasa incorporación de personas migrantes por lo que deberíamos de analizar en qué fallamos y que medidas podemos tomar para tratar de revertir esta situación.
Para una formación de izquierdas como la nuestra es fundamental tener en cuenta varias situaciones que vienen a precarizar los derechos laborales: la industria 4.0 y la escasez de materias primas y tierras raras. La industria 4.0 puede ser un ataque a la clase trabajadora tal como se está planteando, a través de la financiación público-privado, que en definitiva quiere decir que los trabajadores y las trabajadoras pagarán los costes con sus impuestos y, por otra parte, su instalación llevará implícito una menor mano de obra y por ello hay que asegurar previamente nuevos derechos como trabajar menos horas, nueva fiscalidad, etc. Por otra parte, es necesario reflexionar sobre la escasez de tierras raras y materias primas fundamentales que puede llevarnos a una nueva crisis económica sobre el uso de materias primas, reflexionar sobre la planificación de la economía y sobre lo que es necesario producir. Es una realidad que el planeta es finito y debemos reflexionar sobre ello, proponiendo medidas que favorezcan a la mayoría social.
Estamos asistiendo a una multitud de conflictos, manifestaciones, reivindicaciones y huelgas de todo tipo (sector industrial, sanitario, pensionistas, funcionariado interino, vivienda, etc.) a lo largo de toda Euskadi que afectan no solo al sector industrial, por la pretensión de las patronales de poner en marcha ERES para despedir a miles de trabajadores y trabajadoras ante la inminente derogación de la reforma laboral.
En las administraciones vascas también se han convocado diferentes movilizaciones y una huelga general el pasado 22 de abril reivindicando la consolidación del personal temporal y la defensa de unos servicios públicos y de calidad. La
3
temporalidad alcanza de promedio el 41% de la plantilla, siendo en algunos sectores escandalosas las cifras, como es el caso de Osakidetza con picos que alcanzan hasta el 58%. Han sido movilizaciones convocadas unitariamente por las centrales sindicales para reivindicar una solución a este escenario, que además tiene rostro de mujer porque casi el 70% que se encuentran en esta situación son mujeres.
Grandes conflictos que vienen desarrollándose estos últimos meses y que han afectado, en mayor medida, al sector industrial y a la comarca alavesa de Aiaraldea donde se han unido los agentes sociales y sindicales para denunciar que la zona se queda sin futuro por los despidos, el cierre de empresas, la precarización de las condiciones laborales y sin existir compromiso alguno por parte de las instituciones por frenar esta situación que supondrá un gran empobrecimiento local.
Mientras tanto el Gobierno Vasco en un alarde de cinismo e hipocresía porque anuncia, por un lado, su preocupación e interés por la industria, pero al mismo tiempo no ha presentado su plan industrial para esta legislatura. Una política industrial fracasada por inexistente que condena a miles de trabajadores y trabajadores, a sus familiares y al sector servicios a un futuro incierto y a la pobreza.
Esto es lo que viene a confirmar el informe anual de Caritas Euskadi, al alertar de la gran precariedad en el empleo que está más extendida entre las personas vulnerables, el llamado “empleo informal”, sin contrato, y su pérdida ha provocado situaciones de pobreza severa, cuya primera consecuencia ha sido no poder pagar el alquiler. El perfil es el de una mujer (60%) y cada vez más joven (el 40% de personas nuevas atendidas el año pasado tenían menos de 30 años).
Por ello debemos saludar tanto la ingente labor que Stop Desahucios lleva realizando hasta ahora, como el nacimiento del movimiento social “Iniciativa vasca por una ley que garantice el derecho a una vivienda digna” que apuesta por la regulación de precios para frenar la burbuja del alquiler, por la ampliación del parque público de vivienda social y por la movilización de 60.000 viviendas vacías, de las que 35.000 podrían incorporarse al mercado del alquiler.
Sin embargo, el reciente Decreto sobre Vivienda aprobado por el Gobierno Vasco esta semana es totalmente insuficiente porque no plantea medidas adecuadas a la gravedad de la situación que pasan por garantizar el derecho a una vivienda digna y asequible, que impida los desahucios y evite que las personas tengan que dormir en la
4
calle y pone de manifiesto la falta de voluntad y ambición no solo del PNV si no también del Partido Socialista en torno a este tema, que a pesar de que fueron los socialistas quienes impulsaron la ley de vivienda, no quieren desarrollarla porque, en primer lugar, su socio de gobierno, el PNV, nunca la ha defendido. Y en segundo lugar porque el propio PSE no la quiere desarrollar en sus aspectos más innovadores relacionados con la vivienda vacía (con un decreto que prácticamente no va a funcionar) o que tenga tan limitado el acceso al Derecho Subjetivo de Vivienda o que se resista a cumplir el acuerdo del Gobierno estatal de coalición, en materia de regulación de precios del alquiler.
Por otra parte, en las últimas semanas hemos asistido a un nuevo incremento de la violencia machista con múltiples casos en diferentes territorios del Estado, alcanzando la cifra de 20 feminicidios oficiales en lo que llevamos de año, llegando a 41 si contamos los “no oficiales” y las menores asesinadas a manos también de machistas.
En Euskadi, un total de 1.203 mujeres presentaron denuncia durante el primer trimestre del año, esto supone un 6,5% menos de demandas que en el mismo periodo de 2020. La disminución del número de víctimas, denuncias y órdenes de protección solicitadas a los órganos judiciales pone de manifiesto que las consecuencias de la crisis sanitaria causada por el coronavirus se han mantenido también durante el primer trimestre de este año. Durante todo el año 2020 en Euskadi las denuncias por violencia fueron de 5.355, un 9,7% menos que en 2019, mientras que el número de víctimas bajó un 7,9%, lo que refleja, según entonces manifestó el Consejo General del Poder Judicial que esos descensos no reflejaban la realidad ya que las víctimas tuvieron muchas dificultades para denunciar a sus agresores debido al confinamiento.
La violencia machista se manifiesta en sus diversas formas, siendo el maltrato físico y el asesinato sus formas más extremas, pero además existen otro tipo de violencias machistas como la violencia vicaria ejercida hacia Juana Rivas y el terrible caso de las niñas de Tenerife, asesinadas presuntamente a manos de su progenitor. Además, nos enfrentamos a la carga psicológica que suponen los procesos de acusación de los falsos síndromes de alienación parental (que carecen de fundamento científico alguno), que por ejemplo simboliza la lucha que está llevando a cabo en Bizkaia Irune Costumero.
Sin olvidar, la trata y prostitución que son otro tipo de violencia machista, frente a la cual seguimos intentando sumar municipios a la Red de Municipios libres de trata
5
en Euskadi. Desde Ezker Anitza-IU seguimos trabajando por hacer llegar nuestras propuestas feministas tanto a las instituciones como a las calles, con propuestas unitarias o con nuestras más específicas.
El primer curso de la actual legislatura del Parlamento Vasco ha puesto de manifiesto la continuidad de un gobierno PNV-PSE que funciona a base de inercias en un modelo de gobierno basado en la colaboración público-privada que lejos de la propaganda, supone un importante sobrecoste financiado con una calidad deficiente en muchos servicios. La pandemia ha demostrado la necesidad de reforzar los servicios públicos esenciales.
Además, el escándalo del cártel del norte de las consultoras cuyo fin era manipular el mayor número de licitaciones de forma sostenida en el tiempo” (según la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia, CNMC), vuelve a poner de manifiesto la connivencia del PNV con empresa privadas a la hora de repartir contratos públicos, en este caso de consultoría, en lo que hemos denominado capitalismo de consultoría. Una connivencia que conlleva además de apuntalar un modelo de clientelismo, un expolio para las arcas públicas, con sobrecostes incalculables.
Ha pasado casi un año y medio desde que el COVID19 dio un vuelco a nuestras vidas, que se ha llevado por delante a muchísimas personas y ha generado a su vez una grave crisis económica para otras muchas. En todo este tiempo, Euskadi ha sido una de las comunidades con peores datos de evolución de la pandemia del Estado e incluso de Europa. Aun así, el PNV, a través de los medios de comunicación (en especial los públicos) ha hecho creer a la sociedad vasca que aquí gestionaba mejor la crisis sanitaria y económica que en otros lugares, algo que no es cierto.
Además, el PNV está aprovechando la crisis del COVID19 para intentar desgastar al gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos porque considera que le es rentable en Euskadi. Para ello, utiliza siempre el argumento de la invasión del gobierno del Estado al autogobierno vasco que, aunque no es cierto, le sirve para que la sociedad interiorice que sólo el PNV defiende Euskadi.
Por ello, tenemos que reforzar los mensajes de que las medidas que ha tomado el gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos han evitado que muchísimas personas en Euskadi se quedaran sin nada, por ejemplo, gracias a los ERTE; o que una de las
6
primeras cosas que hicimos en el Ministerio de Trabajo fue eliminar de la reforma laboral que las empresas puedan despedir a una persona estando enferma.
Ha llegado el momento de derogar la reforma laboral por ser una cuestión de primer orden e importancia para los intereses de la clase trabajadora y para ello en los próximos meses deberemos trabajar en una doble vertiente: compatibilizar la movilización social y sindical con la defensa de las medidas del gobierno de coalición,
En próximas fechas iniciaremos los trabajos de la X Asamblea de Ezker Anitza-IU que fijará los retos políticos y organizativos para los próximos años. Serán tiempos para afianzar la organización de base, las asambleas como núcleos esenciales de conexión con el territorio, con las necesidades de la gente y de los pueblos, una relación bidireccional que nos permita recoger las inquietudes de la ciudadanía, ser pueblo, y ofrecer al mismo tiempo una perspectiva política amplia, social y de futuro.
Sin duda la pandemia ha interrumpido en gran medida el trabajo de fortalecimiento de nuestras asambleas, ha impedido el contacto personal y el impulso de las mismas. También hemos visto reducido el número de nuestras Áreas/Redes, que son instrumentos fundamentales para fomentar el debate, la movilización y la acción sectorial. Por ello, la X Asamblea deberá apostar por la recuperación del tiempo perdido y dedicar ingentes cantidades de energías, entusiasmo y dedicación a fortalecer las Áreas/Redes y nuestra implantación en el territorio.
3.- PROXIMAS TAREAS
.- Debate del informe en todas las Asambleas de base. Debate en las Asambleas del guion que se remitirá, previo a los debates de la Asamblea
.- Dar seguimiento y cumplimiento al Plan de Trabajo
.- Preparación de la X Asamblea de Ezker Anitza-IU
.- Participación organizada en las movilizaciones sociales y sindicales
.- Impulso de Elkarrekin Podemos-IU.