Ezker Anitza-IU ha respondido a Arantxa Tapia que la responsabilidad de la situación alarmante en Euskadi, en relación al COVID-19, no es de la ciudadanía si no de su propio Gobierno

Bilbao 17 de Agosto de 2020

Ezker Anitza-IU ha criticado las palabras de la Consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, al acusar a la ciudadanía de ser la responsable de los contagios  del COVID-19 y le ha sugerido que analice primero la actuación de su propio Gobierno.

 

Isabel Salud, la Coordinadora General de la Organización de izquierdas, se ha referido a la entrevista realizada a la Consejera por el Diario Vasco dónde acusa a la sociedad vasca de no haberse comportado “como requería la situación” y le ha emplazado a que explique, primero,  que ha hecho su Gobierno  para salvaguardar los derechos y la salud de los vascos y las vascas.  Tanto en educación, en las residencias, en el sistema público de salud, en el ámbito laboral, en las condiciones del personal técnico de laboratorio y microbiólogos como en otros muchos ámbitos.

 

La Coordinadora General  ha lamentado que la Consejera Tapia culpe de todo a la ciudadanía, que ese es un recurso fácil para blanquear la actividad desarrollada durante estos meses por el Gobierno Vasco que arroja un balance negativo, con una mala gestión, por ejemplo, en las residencias de mayores al no ser atendidas sus demandas de material y medidas de protección que llegaron muy tarde. Y por ello le ha pedido una mirada más crítica hacia su gestión y una mayor predisposición a escuchar a los agentes sociales y sanitarios para salir juntos de esta grave crisis sanitaria y económica.

 

Para finalizar, Salud, ha reiterado las demandas de su Organización política que pasan por dar dos tipos de respuestas, en primer lugar en el ámbito sanitario para salvar el máximo de vidas y evitar que colapse la sanidad y en segundo lugar, por implementar medidas en el  ámbito económico y social evitando el impacto sobre nuestro tejido industrial y económico, pero asegurando, al mismo tiempo, que la crisis no recaiga de nuevo sobre los sectores más vulnerables de nuestra sociedad y sobre las espaldas de la clase trabajadora, como ocurriera en la crisis del año 2008.