EZKER ANITZA-IU BILBAO LAMENTA LA OPORTUNIDAD PERDIDA PARA PONER EN MARCHA UN MODELO FISCAL MÁS JUSTO Y REDISTRIBUTIVO EN BILBAO

17/08/2020

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Bilbao, ha anunciado esta mañana la congelación de todas las tasas e impuestos municipales para el año 2021. En ese sentido, se mantienen todas las bonificaciones y privilegios para la iglesia, las grandes constructoras y se mantiene el “paraíso fiscal” de Zorrozaurre, donde las empresas constructoras tributan menos por sus obras que en el resto de la ciudad. Se congelan los impuestos de quienes menos tienen, pero también de quienes se están beneficiando de esta crisis.

A este respecto, el concejal de Ezker Anitza-IU en la coalición Elkarrekin Bilbao ha señalado que  la congelación Es perder una oportunidad de modificar el sistema fiscal local que es poco progresivo y redistributivo.  Nosotros y nosotras somos partidarios de poner en marcha, y más en un contexto de crisis como la derivada del COVID19 un modelo fiscal más justo, más progresivo, más sostenible y más redistributivo”.

En esa línea, Jiménez ha  manifestado compartir “en buena medida una congelación de las principales tasas y precios públicos que no discriminan por patrimonio o volumen de negocio. Los que se repercuten igualmente en la ciudadanía indiferentemente de su capacidad fiscal”. Sin embargo, el  edil de la formación de izquierdas manifiesta que “si seríamos partidarios de modificar aquellos impuestos y tasas que sí diferencian en función del patrimonio o capacidad de cada cual, con el objetivo de recabar, de aquellos sectores con un patrimonio más alto o que sí se están beneficiando en esta crisis como las grandes eléctricas, empresas de juego u otros sectores como el comercio online o el entretenimiento por streaming, los recursos económicos necesarios para poder financiar nuestro servicios públicos de forma suficiente y no tener que incurrir en recortes”.

Por ello, según Jiménez “para enfrentar la crisis derivada de la pandemia y sobre todo poder sostener nuestro sistema de protección social, el Ayuntamiento tiene que recaudar más pero de forma progresiva, pagando más el que más tiene y liberando al Ayuntamiento de todo gasto superfluo. Llevando a cabo al mismo tiempo la congelación de las tasas y precios públicos que afectan a la mayoría social así como terminando con las bonificaciones estructurales que en muchas ocasiones benefician sólo a grandes empresas o personas con un elevado nivel de acumulación”.