Elkarrekin Bilbao presentará una iniciativa para mejorar el control y la cooperación entre las residencias de mayores y el ayuntamiento

· La coalición pedirá mejorar el control de los representantes municipales en las fundaciones de Conde Aresti y Misericordia

·El edil Xabier Jiménez recuerda que hay más de 3.500 personas en residencias, y sólo el 17,24% están en una residencia pública
Elkarrekin Bilbao, grupo municipal al que pertenece, Ezker Anitza-IU junto a Podemos y Equo, presentará en el próximo pleno municipal una iniciativa para mejorar el control y la cooperación entre las residencias de personas mayores y el ayuntamiento.
Para el concejal de Ezker Anitza-IU Xabier Jiménez, “la crisis del COVID19 ha dejado patente la falta de coordinación e intercambio de información entre las instituciones municipales y las residencias de personas mayores” ya que “si bien la competencia en residencias de personas mayores es de la Diputación Foral, y es un sector altamente privatizado y precarizado, el ayuntamiento participa de los patronatos de las fundaciones que gestionan las residencias de la Misericordia y Conde Aresti”.
En ese sentido, el edil ha considerado “importante mejorar los flujos de información y el control sobre las mismas, saber qué se está planteando en aquellas en las que participamos como institución y dar las pertinentes explicaciones en comisión pública, con ánimo de poder analizar colectivamente, proponer y evitar la precarización del servicio, como han denunciado recientemente las trabajadoras y trabajadores de La Misericordia”.
Por otro lado, Jiménez ha recordado que “en Bilbao hay 46 residencias de personas mayores, de las cuales sólo 4 son públicas, que ofrecen 3.521 plazas a personas mayores” por lo que “una ciudad que se dice Amigable con las personas Mayores no puede obviar la realidad de esas más de 3.500 personas y debe plantear los mecanismos necesarios para que haya una información fluida y se incluya, a esas personas en la realidad de la ciudad; en los momentos malos, cuando hay que apoyarlas-como en esta crisis sanitaria- pero también a la hora de diseñar las medidas y propuestas para un envejecimiento activo. Sólo así podremos empezar a hablar de una ciudad verdaderamente amigable con las personas mayores”