Elkarrekin Podemos IU reclama a Osakidetza que gestione directamente el transporte de enfermos en ambulancias

La coalición ha registrado una batería de preguntas al Gobierno Vasco sobre la situación del sector de las ambulancias

 

El grupo parlamentario de Elkarrekin Podemos IU reclama a Osakidetza que “haga suya la gestión directa del transporte de ambulancias y explica que “cada vez tiene menos sentido recurrir a la subcontratación de un servicio que debería ser público”. En palabras de Jon Hernández, portavoz adjunto de la coalición, la administración debería “velar por el cumplimiento de los pliegos de condiciones de los contratos, de hacer un seguimiento de las condiciones laborales de las plantillas y dejar de licitar el servicio y gestionarlo directamente, lo que resultará beneficioso para las plantillas, para las personas usuarias y para la propia administración”.

La coalición de partidos Elkarrekin Podemos-IU ha registrado esta semana una batería de preguntas relativas a la situación del sector de las ambulancias de Euskadi. En opinión de Hernández, “este es un sector que sobrevive de las licitaciones que la administración pública adjudica tras un largo proceso que tiene unos requisitos determinados a cumplir por parte de la empresa adjudicataria”.

La formación de izquierdas no está de acuerdo con la “guerra de pujas” que las empresas contraen para conseguir el contrato, ya que se dan tal a la baja que es imposible cumplir con los términos fijados si se quiere obtener el rendimiento económico esperado”. Tanto es así que, tras la adjudicación del contrato, suele seguirle un proceso de negociación con la plantilla que las empresas están obligadas a subrogar para renegociar los salarios o ajustar el personal.

Otra situación que suele producirse es que las ambulancias no cumplen con los requisitos fijados, de modo que o bien no se sustituyen una vez superan los kilómetros fijados en los pliegos de condiciones, o bien no se dota la flota de la cantidad estipulada, o bien la plantilla es insuficiente en número para cumplir con los requisitos y se ve obligada a hacer más horas de las recogidas por convenio.

El espíritu de la batería de preguntas, según explica Jon Hernández, es “asegurar que la prestación del servicio se cumple según los requisitos fijados y que la plantilla tiene unas condiciones laborales adecuadas”. En este tipo de sectores, la situación de los trabajadores es muy precaria, teniendo que afrontar con cierta periodicidad e incertidumbre el cambio de la política de la nueva empresa, trabajar con un presupuesto exageradamente ajustado, asumir que no se renuevan equipos…

Por esto, el coportavoz en el Parlamento de la coalición de izquierdas reclama que “las plantillas no deben asumir las consecuencias de las pujas de precios, la responsabilidad debe recaer en los responsables de las empresas que quieren obtener una ganancia a costa de sus empleados o en las administraciones que no quieren saber nada del tema. No es de recibo que, en plena pandemia, los trabajadores del sector no dispusieran de EPI´s siendo personal que entra directamente en contacto con los enfermos y tenga que ser el TSJPV quien obligue a las empresas a proporcionarlos”.

Esta no es una situación exclusiva del País Vasco según reconoce Hernández pues “generalmente una empresa de este sector no se limita a ofertar en la provincia en la que tiene su sede, sino que oferta en todo el Estado cada vez que se licita un nuevo contrato, aunque no tenga presencia allí, pues se ven obligadas a compensar entre distintos contratos la reducción de margen de beneficios que supone entrar en la guerra de pujas”. Esto lleva a algunas empresas a unir fuerzas y formar una nueva empresa más grande, suscribir “pactos de no agresión” repartiéndose territorios.

Finalmente, Hernández cree que todo esto demuestra que el modelo de gestión de ambulancias en Euskadi debe ser transformado totalmente y que la clave está en transitar del actual modelo de concertación privada a un modelo de gestión pública directa.