Elkarrekin Podemos IU apoya constituir un espacio de coordinación de urgencia contra la violencia machista.

Elkarrekin Podemos IU ha querido poner en valor “el trabajo y gran esfuerzo
que están haciendo las profesionales desde todos los servicios de atención a
violencias machistas en ayuntamientos, diputaciones, policía, gobierno vasco”
así como “el trabajo de las asociaciones de mujeres, de víctimas y
supervivientes a violencias machistas” así como “las redes de apoyo y
solidaridad que se han creado en barrio, pueblos y ciudades para que el
confinamiento en casa no suponga el aislamiento social de las personas que se
encuentran en situación de mayor vulnerabilidad”. Ha sido en el transcurso del
debate de la Proposición no de Ley relativa a considerar los efectos negativos
que las medidas adoptadas para hacer frente al confinamiento han originado en
las mujeres víctimas de violencia de género y la búsqueda de posibles
soluciones.
Así, su portavoz Jon Hernández, ha comenzado su intervención recogiendo las
palabras de Emakunde en su web “La crisis del COVID-19 ha variado
drásticamente las agendas y prioridades políticas y sociales y todas las
políticas públicas deben reorientarse para dar respuesta a dichas
prioridades. Una de las prioridades en este contexto es garantizar el
funcionamiento de los servicios de atención para los casos de violencia
machista contra las mujeres y el acceso a dichos servicios de todas las
víctimas considerando su diversidad.”
Sin embargo, Hernández ha mostrado su preocupación “desde que se decretó
el estado de alarma y el necesario confinamiento para frenar la pandemia” por
las consecuencias que puede tener “el yo me quedo en casa” para quienes el
hogar es un espacio de riesgo para la integridad física, psicológica y su
bienestar en general. Ha reconocido el trabajo que se ha realizado para
adaptar los servicios a las medidas de carácter sanitario que se recomiendan
para prevenir la expansión del virus, pero ha criticado la insuficiencia para
“afrontar la detección precoz, prevención, atención y protección de las víctimas
de violencias machistas ahora que no pueden salir de sus casas”.
El portavoz de la coalición ha puesto énfasis en que en los primeros días de
confinamiento las denuncias por violencia de género eran un 50% menos que
en el mismo período de otros años, lo que debiera haber encendidos las
alarmas en el Gobierno Vasco. Por eso han echado “en falta innovación para
afrontar una realidad nueva y excepcional, que no sean medidas orientadas
únicamente a mantener servicios guardando la distancia social”, ya que en su
opinión, garantizar el funcionamiento de los servicios pensados para una
realidad anterior a la crisis del COVD-19, aunque necesario, no es suficiente,
ya que las víctimas de violencia machista no debieran “estar obligatoriamente
confinadas en sus casas, conviviendo con sus agresores, sin apenas margen
para relacionarse y salir de situaciones de violencia psicológica, emocional,
física o sexual”.
En este punto ha querido reseñar el Plan de Contingencia contra la violencia de
género debido a la crisis del COVID-19 puesto en marcha por el Ministerio de
Igualdad, que no solo articula las medidas necesarias para garantizar el
adecuado funcionamiento de los servicios destinados a la protección de las

víctimas de violencia de género, “que también, sino precisamente para adaptar
las medidas a las circunstancias excepcionales a las que se ve sometida la
ciudadanía, en concreto las mujeres víctimas, durante estos días”.
Por eso ha calificado como positiva la propuesta de crear una mesa de
coordinación de urgencia para la violencia machista, “si bien lo ideal hubiera
sido abordarlo en el parlamento en el mes de marzo con el inicio del
confinamiento”. Así mismo ha destacado “una cuestión importantísima que
debería abordarse en profundidad: Convertir a la sociedad en cuidadores
comunitarios” a pesar de que la Proposición no de Ley, sólo menciona la
cuestión y no la desarrolla en la medida en la que la coalición de izquierdas
querría, limitándola a una simple “campaña informativa y el reparto de carteles,
a lo cual lógicamente no nos oponemos, nos parece bien”, aunque les resulte
insuficiente pues piensan que Emakunde y Gobierno Vasco deben ser más
ambiciosos.
Finalmente, Hernández ha mostrado su preocupación por que, a su parecer, “si
la moción se hubiese votado por puntos separadamente, ningún partido de la
cámara habría mostrado disconformidad con ellos” de ahí su extrañeza por la
enmienda presentada por los partidos que sustentan el Gobierno que, “una vez
más, cae en la autocomplacencia”.