Ezker Anitza-IU critica la participación institucional en los actos religiosos en Bilbao y Donostia.

Cargos públicos de Ezker Anitza-IU  han criticado la participación de las instituciones en los actos religiosos del día de Begoña y de la Salve en Bilbao y Donostia respectivamente. Tanto Xabier Jimenez concejal de la organización en la villa Bizkaiana como Haizea Garay en la capital Gipuzkoana han insistido en la necesidad de que ninguna autoridad pública o funcionario participe, en calidad de tal, en actos de naturaleza religiosa:

 

Ezker Anitza-IU Bilbao cree que la participación de los miembros de la corporación municipal en los oficios religiosos de Begoña debe ser a título individual

El concejal de Ezker Anitza-IU en el grupo Municipal Elkarrekin Bilbao, ante la invitación a los miembros de la corporación municipal a participar en el aurresku a la Virgen de Begoña y posterior celebración religiosa del día 15 de agosto, así como la ofrenda floral del día 16 de agosto, quiere insistir en la necesidad de separar la condición de cargo público con la participación en un acto religioso, de modo que sea la participación en el mismo a título individual.

Para el concejal Xabi Jimenez el laicismo supone la existencia de las condiciones políticas, jurídicas y sociales que permiten garantizar el derecho al pleno ejercicio de la libertad de conciencia en cualquiera de sus manifestaciones y en un plano de igualdad. Las instituciones deben articular los instrumentos necesarios para que esto sea posible, de manera que la separación entre los poderes públicos y las religiones sea inequívoca, y no quepa ninguna confusión entre fines religiosos y civiles.

En opinión de Ezker Anitza-IU Bilbao, si los representantes institucionales quieren participar en actos religiosos deberá ser a título individual, y no en ningún caso con carácter público. Por eso, para la formación de izquierdas, que Juan Mari Aburto, en calidad de alcalde de Bilbao protagonice un aurresku a la Virgen de Begoña, que no representa a la totalidad de la ciudadanía bilbaína, hace que se aleje por completo tanto de la aconfesionalidad como del laicismo que deben garantizar los poderes públicos”.

 


La concejala de Ezker Anitza-IU en la coalición Elkarrekin Donostia Haizea Garay ha señalado esta mañana que la participación en actos religiosos por parte de miembros de la corporación municipal debiera ser, en todo caso, a título individual.

Ante la invitación por parte del rector de la basílica de Santa María a los miembros de la corporación municipal a participar en la misa de la Salve, la concejala de Ezker Anitza-IU, Haizea Garay,  ha querido insistir en la necesidad de separar la condición de cargo público con la participación en un acto religioso, de modo que sea la participación en el mismo a título individual.

En este sentido, Garay ha querido insistir que el Gobierno municipal la pasada legislatura se comprometió a que “los actos públicos oficiales fueran exclusivamente civiles y sin connotaciones religiosas”, así como que “ninguna autoridad pública o funcionario participe, en calidad de tal, en actos de naturaleza religiosa”.

Para la concejala de Elkarrekin Donostia “las instituciones deben articular los instrumentos necesarios para que la separación entre los poderes públicos y las religiones sea inequívoca, y no quepa ninguna confusión entre fines religiosos y civiles”. Por ello, desde Ezker Anitza-IU señalan que “no entendemos el motivo por el que el ayuntamiento participa en la organización y distribución de los representantes institucionales en un lugar prioritario en el interior de la basílica el día de la Salve”.

La concejala de Ezker Anitza-IU ha recordado que “si los representantes institucionales quieren participar en actos religiosos deberá ser a título individual,  de modo que no dé lugar a establecer jerarquías ni contar con sitios preferentes en tales actos por el hecho de ser representantes públicos”.

Por último Garay ha concluido señalando que “tomar parte en calidad de representante institucional en un acto de una confesión religiosa, que no representa a la totalidad de la ciudadanía donostiarra, provoca alejarse por completo tanto de la aconfesionalidad como del laicismo que deben garantizar los poderes públicos”.