Nuestro parlamentario Iñigo Martínez nos cuenta como ha sido el viaje a Colombia para comprobar la situación de los DDHH tras el proceso de paz.

Colombia feroz y humana.

Doce días después finalizamos la misión vasca de verificación de la situación de los Derechos Humanos en Colombia acompañando a cuatro mujeres activistas y lideresas que han estado un tiempo acogidas en el País Vasco y la agenda política que hemos aprovechado para realizar.
12 días en los que más allá de una situación dramática, intolerable y mezquina hemos podido ver un pueblo , unos pueblos, en resistencia , en digna resistencia. “El pueblo no se rinde, carajo! “ nos invitaban a gritar las comunidades afro e indígenas del Valle del Cauca.

En estos días hemos tenido ocasión de recorrer una porción del país y de tener alrededor de 40 reuniones y actividades que nos han ayudado a interpretar mejor lo que muchas personas de Colombia nos cuentan en Europa. De seguir poniendo caras a realidades salvajes, de sentir una realidad cruel y desgarradora en muchos casos. Ver, escuchar y sentir a personas que a pesar de todo se levantan todos los días y construyen esa felicidad que como nos decian ayer muchas veces está en el interior de las casas más humildes de los cerros.

Hemos estado en , probablemente, el lugar más hóstil para vivir que he conocido, Buenaventura, acompañando la vuelta a su comunidad de Danelly. Lideresa social del Proceso de Comunidades Negras que en este momento tiene unas amenazas inminentes de atentado contra su vida. Allí además visitamos el Puerto , tristemente diseñado por una empresa vasca, que destroza la vida de las comunidades que sobreviven en barrios precarios mientras pasan por su frente miles de millones de $. El capital contra la vida.

Conocimos la Vereda de Lomitas en Santander de Quilichao acompañando la vuelta de Rosana. Allí hace un par de meses sufrieron un atentado con granadas y disparos que buscaba atentar , entre otras, contra Francia Marquez. Allí lo único que quieren es trabajar la tierra y vivir en paz y en comunidad.El capital contra la vida.

Tuvimos el inmenso honor de ser recibidos por más de 100 guardias indígenas y el pueblo Nasa del resguardo Triunfo Cristal Paz en el municipio de Florida acompañando la vuelta de una de sus lideresas , R. . Tampoco puede quedarse en su comunidad, el día anterior asesinaron a un guardia de la misma comunidad. Una comunidad que solo busca vivir en respeto con la tierra y con sus costumbres y que se ve amenazada por economías ilegales, megaproyectos y los que siempre aparecen, los paramilitares. El capital contra la vida.

De ahí nos desplazamos a Medellin acompañando la vuelta de V. , activista social de izquierdas. Ella tampoco puede volver a su vida anterior pero su compromiso sigue intacto. Nos reunimos con el Proceso Social de Garantías de Antioquia. Un grupo formado por asociaciones feministas, sindicalistas, Congreso de los pueblos, abogadas, defensores de la tierra …. que trabaja por los Derechos Humanos, por el Acuerdo de Paz y por las Víctimas del conflicto. Además nos reunimos con la Defensoría y la Gobernación del Departamento y con los amigos de Forjando Futuros y de la OIA.

La agenda continuó en Bogotá trasladando nuestras preocupaciones e intercambiando con diversidad de actores; Fiscalía General de la República, Unidad Nacional de Protección, Misión de la ONU, Comisión de la Verdad, Juridiscción Especial para la Paz, Embajada de España, Congreso de la República … y poder saludar, compartir y abrazar a compas de lucha de Comision Intereclesial Justicia y Paz, Colombia Humana, UP, FARC, ECOMUN, Comité Solidaridad Presos Políticos, Red de Hermandad con Colombia…
Además de la actividad institucional tuvimos la oportunidad de poder visitar a presas políticas veteranas de FARC y ELN y a jóvenes judicializadas de una forma cruel y chapuzera por el llamado caso del andino. Lo que vimos fue una fuerza que solo la da una fuerte convicción en las ideas. Ese mismo día pudimos compartir espacio con familiares y activistas criminalizados, estigmatizados, perseguidos y encarcelados por tener y difundir el pensamiento crítico. Y allí nadie desfallecía ante un estado criminal.
De nuevo el capital contra la vida y contra cualquier voz crítica.

Tras esta primera parte de misión regresamos a Medellin para acercarnos a localidad de Ituango. No es fácil llegar a esta remota localidad de Antioquia y no solo por la distancia o por las subidas y bajadas a la Cordillera. Allí se está construyendo el megaproyecto hidroeléctrico Hidroituango con, entre otros, capital de un banco con sede en Bilbao, el BBVA. Mas allá de cuestionar los megaproyectos de capital en sí , que también, en este caso se demuestra como una internacionalización sin tener en cuenta los DDHH se convierte en invertir en un proyecto que ha destrozado la vida de las personas, no pocas, que habitaban la ribera del río sin alternativa, destruir la vida animal y natural del propio río etc. Y en una muestra de dignidad mayúscula nos hablaron con preocupación de la precariedad de los obreros de la presa.
La lucha del campesinado, de pescadores contra un proyecto que les ha destrozado su vida se une con la lucha para tener normativas y regulaciones vinculantes en materia de DDHH para las empresas.
De nuevo el voraz capital contra la vida.

Aprovechamos para hacer una visita a la comunidad del ECTR de Ituango que volvieron a demostrar el compromiso fariano, ahora como partido, con el acuerdo de Paz.

Hemos asumido el compromiso de ser una pequeña antena de todo esto, de contar lo que hemos visto, de unirnos en las luchas de aquí y de allá, más comunes de lo que pueda parecer y caminar juntos por otro mundo posible y urgentemente necesario. Hemos asumido el compromiso de luchar por que la comunidad internacional alze su voz para exigir que se cumpla el Acuerdo de Paz y se respeten los Derechos Humanos en Colombia y no engorde más la lista de Defensoras, Defensores y líderes de procesos sociales, sindicalistas, candidatos de oposición no siga engordando. Para que se abran las rejas de las carceles que secuestran las ideas emancipadoras y que puedan ayudar a construir la Nueva Colombia que Abya Yala y el mundo tanto necesitamos. Un mundo en el que quepan todos estos mundos de dignidad y justicia social.
Toca descansar unos días y coger impulso para un curso que seguro que será de lucha y esperemos que también de alguna alegría.

PD. Gracias a todas las personas que han puesto algo para que esto haya salido adelante y a todas las personas que han hecho el esfuerzo de recibirnos.