Ezker Anitza-IU pide a las instituciones que velen por los derechos de las trabajadoras del hogar

En el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, Ezker Anitza-IU ha pedido a las instituciones que “velen” por los derechos de este colectivo. Para ello, la organización política, a lo largo de este último mes, ha presentado mociones y declaraciones institucionales con varias reivindicaciones. Por un lado, pide instar al Gobierno del Estado a la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el trabajo decente para las trabajadoras del hogar y la posterior transposición a la normativa estatal y, por otro, exigir al Gobierno Vasco que presente el diagnóstico sobre la situación de las trabajadoras del hogar en Euskadi.

Conforme a la primera cuestión, la Secretaria de Institucional de Ezker Anitza-IU, Haizea Garay, recuerda que la OIT adoptó en 2011 el citado Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos, “la primera norma internacional sobre trabajo decente para este colectivo, dirigida a reconocer y extender los derechos y protecciones fundamentales a millones de personas que trabajan en hogares privados alrededor del mundo”. Se trata de un texto que, según afirma Garay, “es una materia de justicia social y dignidad, que constituye un sólido reconocimiento del valor social y económico que tiene el trabajo doméstico y una llamada a la acción para poner fin a la exclusión y la esclavitud moderna de la que son objeto las y los trabajadores del hogar por la falta de protección social y laboral”.

La Secretaria de Institucional de Ezker Anitza-IU subraya que el trabajo doméstico y de los cuidados “incide de manera determinante en la calidad de vida de las sociedades, por su contribución de manera decisiva a la sostenibilidad humana de la vida”. “A pesar de su importancia, supone una de las formas de empleo más invisibles, precarias, inseguras, desprotegidas y peor remuneradas”, añade.

Respecto al diagnóstico de la situación en la CAV, “uno de cada seis hogares vascos tiene una trabajadora doméstica. Más allá de eso, no disponemos de más datos”, dice Garay, “por ello, el propio Parlamento Vasco aprobó en febrero de 2017 la elaboración, en el plazo de nueve meses, de un estudio sobre las condiciones laborales de las trabajadoras domésticas”. “Ese plazo ya ha pasado, y no hay ni rastro de ese informe. Es necesario dar pasos urgentes en el conocimiento de la realidad de las trabajadoras domésticas en Euskadi ya que los últimos datos del ejecutivo vasco son de 2011”, denuncia.

PRECARIEDAD EN EL SECTOR

Garay recuerda que según la Asociación de Trabajadoras del Hogar de Bizkaia, la mayoría de estas trabajadoras son externas, se dedican sobre todo a las tareas domésticas; aunque en el caso de las internas, su principal desempeño es el cuidado de personas, sobre todo mayores y dependientes. “8 de cada 10 trabaja más de 60 horas semanales, un tercio no tiene ni una hora libre entre semana y solamente un 23% disfruta de las 36 horas semanales continuadas de descanso a las que tienen derecho por ley”, apunta Garay.

El parlamentario de Ezker Anitza-IU, Jon Hernández, ya denunció las “características precarias” de este colectivo en el pleno de mayo de 2017, en el que se debatieron las ayudas a la conciliación para las Trabajadoras del Hogar. “Este sector sufre la precariedad por las características del trabajo que hacen y porque la vigilancia de sus condiciones laborales no es la misma que se hace de otros sectores”, aseguraba Hernández, “tienen que tener tanto los mismos derechos laborales como las mismas ayudas que el resto de trabajadores y trabajadoras asalariados”.