Isabel Salud registra una iniciativa para incluir la tartamudez “en la cartera de servicios sociales de la Seguridad Social y la revisión de su baremo para obtener la discapacidad”

Izquierda Unida, a través de su diputada y portavoz parlamentaria sobre Políticas Integrales de la Discapacidad, Isabel Salud, ha registrado hoy en el Congreso una ambiciosa iniciativa para mejorar sensiblemente la vida de las personas afectadas por el trastorno de la tartamudez. Entre otras medidas a las que se insta al Gobierno para su desarrollo está la “inclusión de la tartamudez en la cartera de servicios sociales de la Seguridad Social y la revisión del baremo sobre la tartamudez para la obtención de la discapacidad”.

Según estimaciones de la Fundación Española de la Tartamudez, ésta afecta a unas 800.000 personas en nuestro país. Salud recalca que “este colectivo sufre una tasa de paro superior a la media. Ocho de cada diez personas con tartamudez no superan las entrevistas de selección para un empleo”.

De igual forma, la diputada de IU advierte de que nos enfrentamos a un trastorno “muy estigmatizado”, que injustamente “se asocia a la falta de inteligencia y habilidades”. Sus efectos psicológicos “pueden ser severos, afectando al estado de ánimo de las personas que la sufren de forma continua y llegando a ser la causa de un importante aislamiento social”.

Además, la tartamudez puede ser “motivo de acoso escolar y de burla, de ahí la importancia del diagnóstico y el tratamiento precoz, con el que sería posible superar el problema hasta en el 80% de los casos”.

Para hacer frente a esta problemática la proposición no de ley de Izquierda Unida plantea “mejorar la formación de los/as médicos pediatras para la introducción de terapias tempranas en el tratamiento de la tartamudez”.

“La terapia del lenguaje es el tratamiento fundamental -apostilla Isabel Salud-, pero también se necesita apoyo psicológico para superar los problemas de inseguridad, timidez y falta de autoestima”.

A ello se le debe sumar, tal y como refleja el texto de la iniciativa, la “introducción de los profesionales logopedas, psicólogos y maestros de audición y lenguaje necesarios en los ciclos educativos para ayudar a los niños y niñas con tartamudez y a sus familias”.

Salud llama también la atención sobre el hecho de que “el ámbito laboral es el entorno en el que las personas con tartamudez experimentan más discriminación”.

El Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, garantiza un 2% de los puestos de trabajo en las empresas para quien tiene reconocida una discapacidad de al menos un 33%.

“Es muy difícil -advierte la diputada de IU- que se reconozca este mínimo a las personas con tartamudez. Además, igual que hacen los expertos, denunciamos que la Seguridad Social no reconoce a estas personas una discapacidad y no cubre sus tratamientos, por lo que las familias que empiezan a luchar contra este trastorno tienen que hacer frente a una cantidad de gastos considerable”.

Isabel Salud incluye entre sus propuestas “el desarrollo de planes específicos a favor de la inserción laboral de las personas con tartamudez”, así como la “elaboración de un censo de personas con tartamudez”, exigencias que demandan los representantes de este colectivo.