EZKER ANITZA-IU RECHAZA LA “EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA” QUE EL GOB. VASCO HA DECIDIDO REALIZAR EN 3º DE PRIMARIA DE FORMA UNILATERA

A un año de las elecciones autonómicas, el gobiernos vasco ha decidido adelantar un año de forma unilateral  la “evaluación diagnóstica”, con el supuesto fin de “beneficiar”, “mejorar”, el sistema educativo vasco. Todo esto, no es más que una maniobra para acelerar el proceso de implantación del proyecto “Heziberri 2020”, que asume todo los puntos principales de la LOMCE. Con esto no se pretende más que presionar al profesorado, menospreciando sus capacidades educativas, al mismo tiempo que se pretende imponer en la educación pública vasca, los valores de los grupos empresariales privados, con el fin de poner a las futuras generaciones al servicio de sus intereses.

La actitud del PNV, muestra una vez más que las palabras llenas de buenas intenciones se las lleva el viento, y aún más, cuando su ejecutivo dijo que no aplicaría la LOMCE en Euskadi. Estos “diagnósticos” abren la puerta a los intereses del capital privado porque el financiamiento dependerá de los resultados y recibirán más dinero aquellas escuelas que mejor calificación saquen o mejor proyecto de “autonomía” tengan.

Además de ello, se dejará la gestión a las direcciones, no teniendo el resto de órganos superiores ningún derecho en su admisión. Heziberri 2020 es un proyecto que asume ponerse a competir entre las personas en favor para ponerse al servicio de la competitividad entre las empresas. Además de eso, no se solucionan los problemas educativos ya que se excluye a quienes más problemas tienen. Se pretende también implantar la religión y excluir la diversidad cultural de nuestra sociedad.

Es por eso que apoyamos a todos los sectores de la comunidad educativa que no acatan dicha imposición de la “evaluación diagnóstica”, ya que no es ninguna “polémica artificial” como dijera Cristina Uriarte, Consejera del Departamento de Educación del Gobierno Vasco. Por otro lado, llamamos a las organizaciones de izquierda y sindicatos a la unidad y defensa de las y los trabajadores de la educación, así como a todos aquellos sectores (por ejemplo, asociaciones de padres y madres) cuyos intereses no sean los del gran capital y de la iglesia, y a agruparse entorno a un proyecto que suponga una buena educación para nuestros hijos e hijas. Ese proyecto no deberá solo anteponer el desarrollo integral de la persona y de la mayoría de la sociedad frente a los intereses individuales, sino que la educación deberá: 1.- ser un servicio público de calidad; 2.-ayudar a aquellas personas que más problemas tienen bajo un principio de equidad; 3.-Acoger la diversidad cultural y ser inclusiva; 4.-ser la educación pública aquella que obtenga la financiación, y todo lo que obtenga financiación pública acatar los intereses de la mayoría y no de privados; 5.-y reconocer la labor de los y las profesionales de la educación, y de todos aquellos y aquellas que sean participes en esta. Bajo estos principios de mínimos, llamamos a la lucha activa en las calles por nuevo modelo educativo, y no solo la insumisión frente a la “evaluación diagnóstica” y a frenar el proyecto Heziberri 2020 en Euskadi, sino también a frenar también la LOMCE, el centro de origen de estos proyectos de ideología ultraconservadora.