Los cargos públicos de Ezker Anitza-IU por la III república

La situación de crisis económica, política y social que sufrimos, supone una agresión absoluta contra la ciudadanía, un ataque contra los valores expresados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

 

Desde nuestra función y responsabilidad como cargos públicos en municipios de Euskadi como concejales  elevamos nuestra voz para MANIFESTARNOS CONTRA ESTE SISTEMA POLITICO Y ECONOMICO QUE sume en la pobreza más absoluta a la mayoría ciudadana en beneficio de una elite enriquecida.

 

El año pasado la abdicación de Juan Carlos I de Borbón y la proclamación del nuevo rey Felipe VI tuvo una gran contestación ciudadana en las calles y plazas de Euskadi.. Por eso, los hombres y mujeres de Ezker Anitza-IU nos hemos unido al llamamiento de la JER, para impulsar la Asamblea Ciudadana Pro Referéndum para que los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país tengan la oportunidad de ejercer su derecho a elegir quién debe ser su Jefe del Estado, para que puedan elegir entre Monarquía o República.

 

Por ello nos manifestamos contra un sistema que consideramos agotado, injusto y con graves carencias democráticas, que niega a su propio pueblo la capacidad para decidir sobre su futuro, y todo ello:

 

·         Por un bipartidismo que sólo ofrece más pobreza, más injusticia y más corrupción.

·         Porque los derechos sociales recogidos en la Constitución se han convertido desde el principio en papel mojado. Así ocurre, entre otros, con el derecho al trabajo (art. 35) y el derecho a una vivienda digna (art. 47)

·         Porque es un régimen  monárquico corrupto y con ilegitimidad de origen, con un Jefe del Estado no elegido sino puesto por el dictador Franco, como institución arcaica carente de los más elementales supuestos democráticos.

·         Un régimen que permite que permanezca de forma vergonzosa sin resolver la impunidad del franquismo para con sus víctimas, negándoles la verdad, justicia y reparación.

·         Una administración de Justicia que no cumple con el derecho de todos los ciudadanos a tener una justicia rápida, justa y efectiva.

·         Porque su modelo económico es incapaz, por su propia naturaleza, de ofrecer una vida digna a los millones de trabajadores en desempleo, a los miles de ciudadanos que son desahuciados, a los jóvenes que trabajan en precario y con sueldos basura,  a los jubilados que sobreviven a duras penas con pensiones de miseria, etc.

·         Porque el derecho a decidir de los pueblos que conforman el Estado, y de la ciudadanía no encuentran solución en la actual Constitución.

·         Porque los derechos de opinión, expresión y manifestación están siendo seriamente limitados.

·         Porque la política exterior se distingue por el sometimiento a los intereses de Estados Unidos, con el abandono del pueblo saharaui y palestino, la presencia de bases y el ingreso en la OTAN, los impropios gastos militares, la colaboración en las guerras imperialistas de agresión contra Iraq, Siria, Afganistán y Libia, etc. También con la limitación al ejercicio de la justicia universal.

 

Esta situación nos lleva como cargos públicos a sumarnos a la PROPUESTA PARA CREAR UNA SOCIEDAD NUEVA. Nos lleva a efectuar un LLAMAMIENTO POR LA III REPÚBLICA.

 

Una República que suponga RUPTURA CON EL  MODELO MONÁRQUICO Y NEOLIBERAL SALIDO DE LA TRANSICIÓN, que tenga como base:

 

1.      La Declaración Universal de los Derechos Humanos, y que tenga como prioridad satisfacer las necesidades de las personas.

2.      Un Estado federal donde partiendo de la igualdad de derechos y deberes, con solidaridad y cohesión social, respete el derecho a decidir para los pueblos su relación con el Estado..

3.      Un Estado laico en sus instituciones y en la sociedad que garantice el ejercicio de la libertad de conciencia de todos los individuos y la separación entre iglesias y Estado.

4.      Una Democracia radical y participativa donde la ciudadanía disponga de cauces para su efectiva participación en lo público, con respeto a su voluntad a través de un sistema electoral justo y otros instrumentos de intervención y control ciudadano. Esta democracia es incompatible con una monarquía donde el Jefe del Estado es hereditario.

5.      Un Estado solidario y por la paz, con una reforma fiscal que permita la redistribución social de la riqueza para cubrir las necesidades básicas de lo público y de las personas más necesitadas. Una política exterior basada en la paz y la legalidad internacional para la resolución de conflictos y la cooperación entre los pueblos.

6.      Una Economía al servicio de las personas, el interés general y la defensa del medio ambiente, con  servicios públicos de salud, educación, servicios sociales, pensiones…, que tiene que estar excluidos de su privatización como garantía de satisfacer derechos para todas las personas con una equitativa distribución social. Establecer una banca pública, acometer la reforma agraria,  con acceso a medios de comunicación, etc. El derecho a la vivienda y a un trabajo de calidad, con protección contra el desempleo o una renta básica, permitiendo disfrutar de condiciones para una vida digna.

7.      La Ética y la Racionalidad; eficacia, transparencia y sobriedad en lo público; estableciendo un código ético de comportamiento del Cargo Público basado en la honestidad, con erradicación total y penada de todo tipo de corrupción como lacra inasumible en el modelo de sociedad que defendemos.

 

Los Cargos Públicos que suscribimos esta Declaración manifestamos nuestra firme intención de impulsar un PROCESO CONSTITUYENTE REPUBLICANO para la construcción de esta propuesta que está abierta a la participación de todas y todos para llenarla de contenido, promoverla y defenderla.

 

La sociedad vasca y española ya lo hizo una vez cuando en 1931 la bandera tricolor inundó las calles de pueblos y ciudades abriendo la puerta al cambio político y social, y a la esperanza, empezando aquí en Eibar. Ahora hay que abrirla de nuevo, afirmando con rotundidad que vamos a trabajar por un futuro de libertad, igualdad y solidaridad, de más justicia y más democracia, como será el que consigamos con nuestro compromiso por la REPÚBLICA que propugnamos.