Para el área de la mujer de Ezker Anitza – IU el trabajo precario en Euskadi tiene nombre de mujer

Esta semana hemos conocido el Informe Laboral de Euskadi correspondiente al último trimestre de 2014. El panorama laboral que dibuja en la Comunidad Autónoma del País Vasco no es nada halagüeño para ningún colectivo, jóvenes, mayores de 45, desempleo de larga duración…, pero indica que este agravamiento de la situación laboral lo sufrimos especialmente las mujeres.

Nos parece tramposo decir que el avance en cuanto a la presencia de mujeres entre los ocupados es notable si unimos el incremento de mujeres ocupadas a un 47% de la población ocupada al dato de que 3 de cada 4 contratos a tiempo parcial se realizaron a mujeres.

La precariedad, la inestabilidad, la parcialidad en la jornada es una tendencia generalizada en el mercado laboral, se utiliza para hacer falsos alardes de mejora y recuperación en el ámbito del empleo, pero constatamos que se ceba en las mujeres, sobre todo cuando muchas de estas mujeres obligadas a realizar trabajos a tiempo parcial desearían contratos a tiempo completo. Señala también el informe que Euskadi es la comunidad autónoma en la que más se utiliza la modalidad de contratación a tiempo parcial.

Esta inestabilidad en materia laboral para las mujeres repercute directamente en su imposibilidad de independencia económica. Muchas mujeres sirven de soporte económico fundamental para sus familias, pero en algunos casos, el hecho de no tener ingresos económicos suficientes les impide desarrollar una vida independiente.

Estamos ante otra brecha de género en el ámbito laboral. Si ya existe una brecha salarial en la que las mujeres nos vemos empobrecidas aunque desarrollemos puestos de trabajo similares a los de los hombres, se produce una nueva brecha en la tipología de contratos, ya que las mujeres trabajaremos más a tiempo parcial que los hombres. Esto nos perpetúa en el papel de cuidadoras sin remuneración, ya que el hombre con trabajo a jornada completa no necesitará conciliar la vida laboral y familiar, ya que esa labor forzada la realizaremos las mujeres.

Quizá esta parcialidad en los contratos se deba a que esta sociedad patriarcal quiere “facilitarnos” las cosas y entiende la conciliación entre vida laboral y personal al revés, nos permite que tengamos que hacer dobles y triples jornadas aquilatando tiempos en vez de crear y fomentar servicios públicos que también generarían empleo y que nos permitirían desarrollar nuestra vida personal y conciliar con la laboral a nuestro gusto y necesidad.

El Área de la Mujer de Ezker Anitza – IU viene realizando desde hace años propuestas en materia laboral y que las ha plasmado en el programa marco municipal y foral para las Elecciones que se celebrarán el próximo mes de mayo, para que en los Ayuntamientos y Diputaciones donde tengamos representación y gobernemos seamos capaces de dar la vuelta a esta situación en la medida de lo posible.