Ezker Anitza-IU exigimos el cierre definitivo e irreversible de la Central de Garoña

Garoña empezó a operar en 1970. A pesar de haber tenido mil y una grietas y  accidentes, en 2009, cuando cumplía 40 años de vida útil, fue de nuevo prorrogada hasta 2013.

A pesar de que la  central nuclear de Garoña  se encontraba en situación de cese de explotación y sometida a lo que debía ser un plan de desmantelamiento el Consejo de Ministros del Partido Popular ha legislado una vez más para defender los intereses privados de las empresas nucleares. El pasado 21 de febrero  firmó el Real Decreto para la “Gestión Responsable y Segura del Combustible Nuclear Gastado y de los Residuos Radiactivos” con ello hace posible que la central nuclear de Santa María de Garoña pueda pedir la renovación de su licencia. Esta decisión, según ha reconocido la propia Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría hará que Garoña pueda volver a operar.

Solo esta noticia debería haber provocado la vergüenza y la repulsa inmediata del Diputado General de Álava, pero el ilustrado señor se encuentra en una situación de “incertidumbre” en la que esconde su inconfesable regocijo. En breve disculpará la locura legislativa del PP hablándonos de seguridad y garantías, olvidando que Garoña  fue diseñada para funcionar no más de 40 años. ¿Nos va a ofrecer las mismas garantías que se dieron a la ciudadanía de Fukushima?, la tristemente célebre central japonesa  considerada la “hermana gemela” de la central de Garoña, tal y como se jactaban los propios responsables de Garoña antes de que Fukushima entrara en desgracia. 

 

Ezker Anitza-IU cree que se intenta reabrir la central nuclear a pesar de  que no es necesaria la aportación de Garoña a la generación eléctrica.  Según el Informe del Sistema Eléctrico España de 2013, en donde se indica que la potencia instalada  es de 102.281 MW, es decir 556 MW más que en el año 2012; y que la mayor demanda fue de 45.450 MW el 17 de Diciembre de 2012.  Esto demuestra que estamos en una situación de sobre capacidad de producción de energía eléctrica.

Además es que es peligrosamente cara y sucia si tenemos en cuenta el balance de CO2, no se puede decir que la producción de energía eléctrica mediante energía nuclear sea limpia, puesto que para extraer, producir, refinar, y transportar el combustible, y para gestionar los residuos se produce una cantidad de CO2 que sobrepasa con mucho a otras industrias productoras de electricidad, y por supuesto a todas las energías renovables.

Lo sabían. Lo sabía Javier de Andrés, el Diputado General del PP; y desde hace más de un año  Mariano Rajoy había dado los pasos necesarios para reabrir la central por, en principio, seis años más La decisión del PP  significa pasar por encima de la salud y seguridad de la ciudadanía; significa  anteponer los intereses de Nuclenor,  la empresa propietaria de la central de Garoña a los intereses generales.

Este Real Decreto no es más que el último despropósito del gobierno del PP y de su ministro que están a merced de lobby nuclear, y al que no le importa desoír a la ciudadanía y a las Instituciones Alavesas e incluso desautorizar  al Consejo de Seguridad Nuclear. Ezker Anitza-IU quiere hacer partícipe a los y las alavesas de la peligrosidad que supone el mantenimiento de esta central nuclear obsoleta que pone en grave riesgo el ecosistema y la seguridad de las personas.

La política energética del PP es aceptar enjuagar los grandes beneficios de las empresas eléctricas. Solo en los 3 primeros trimestres del año 2013, duplicaron sus beneficios, obteniendo 7639 millones de €, mientras ha ido aumentando el precio de la energía para el conjunto de la población. Y junto con la cada vez mayor precariedad, y aumento de los niveles de pobreza, cada día son más los que sufren la “pobreza energética”, y son desahuciados por esas mismas multinacionales de la energía con la aquiescencia del Gobierno y las administraciones. La energía es un servicio y bien esencial, y por ello ante los cortes de suministros, el déficit tarifario, la protección tanto de las personas como del medioambiente proponemos la renacionalización de la energía para garantizar que su generación, explotación, distribución, y uso  racional en funciones las necesidades sociales y medioambientales frente a los intereses privados de maximización de beneficios económicos privados. La liberalización del sector energético solo ha beneficiado a las cuentas de resultados de 5 grandes empresas.

Es necesario que las posturas desde la izquierda lleguen a las instituciones de Álava que están obligadas a tomar la iniciativa. Ezker Anitza-IU exige al Diputado General Sr. De Andrés que abandone su actitud de títere en manos del PP y plante cara a Garoña, y a las eléctricas. Ezker Anitza-IU pide a todos los partidos políticos con representación institucional y en especial al PNV un posicionamiento claro, así como la movilización para la retirada inmediata del Real Decreto  del 21 de Febrero que permita solicitar la renovación de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña.

 

Es necesario proceder al cierre definitivo e irreversible y por consiguiente garantizar la seguridad  y  el desmantelamiento, de la central nuclear de Santa María de Garoña y de manera paralela dar paso a programas de re-activación económica para los municipios más cercanos y desde luego para los alaveses pertenecientes a la Cuadrilla de Añana o Treviño.

 

Ezker Anitza-IU de Álava exigimos:

 

 

  • Derogación del RD del 21 de Febrero
  • Cierre definitivo e irreversible de la Central de Nuclear de Santa María de Garoña
  • Un plan de reactivación económica para los municipios cercanos, con la participación y control de las organizaciones sociales y colectivos afectados, con la dotación presupuestario necesaria.
  • Un plan energético que apueste definitivamente por las energías renovables, y el fin de la energía nuclear en el mix energético
  • Paralización de los “desahucios energéticos”
  • Para todo ello, Izquierda Unida propone la nacionalización de las energías eléctricas.