El eurodiputado Willly Meyer ha anunciado que IU defiende la obligatoriedad de la evaluación medioambiental para todas las etapas del gas fracking

Tras la decisión del Parlamento Europeo de aplazar la votación del informe Zanoni, sobre la modificación de la Directiva 2011/92/UE, relativa a la evaluación de impacto medioambiental, el eurodiputado Meyer ha anunciado que "Izquierda Unida defenderá en todo momento que se incluyan los proyectos relacionados de gas fracking en la lista de proyectos que requieren obligatoriamente una evaluación de estudio de impacto medioambiental previo".

Tras las presiones de los 'lobbies' energéticos denunciados esta semana por el responsable federal de Políticas Energéticas de IU, Adolfo Barrena, el europarlamentario señaló la necesidad de que se apruebe este requisito obligatorio a la vez que anunció que "Izquierda Unida seguirá trabajando para que Europa, más temprano que tarde, rechace el gas fracking como alternativa energética y encomiende a los Estados miembros a que, teniendo en cuenta las consecuencias de esta práctica, se declaren territorio libre de fracking".

 
“Es importante -destacó por su parte Barrena- que esta obligatoriedad de evaluación de impacto ambiental se extienda también a las investigaciones y prospecciones de evaluación, ya que inciden en el territorio y provocan afecciones ambientales y de salud pública. Debe abarcar a todas y cada una de las actividades relacionadas con la extracción de gas recurriendo al ‘fracking".

La moratoria aprobada por el Parlamento Europeo, que volverá a debatir sobre el asunto y votará sobre el mismo durante pleno de octubre, "va a ser aprovechada por nuestro grupo parlamentario en la eurocámara en esa línea, en conseguir que se establezca como obligatoria la evaluación medioambiental en las diferentes etapas".

Biocombustibles
 
Por otra parte, Meyer mostró el descontento de Izquierda Unida tras la votación sobre la regulación de los agro-combustibles y el biodiesel al señalar "la limitación a un 6% para los agro-combustibles es insuficiente a la luz de las dramáticas consecuencias que están teniendo en los países empobrecidos y su nula contribución a solucionar el grave problema del cambio climático".

"La política europea sobre biocombustibles está diseñada solamente para contentar los intereses de las grandes compañías agrícolas y energéticas, por lo que es necesario un cambio mucho más ambicioso y profundo", señaló el europarlamentario.